Desuniendo las uniones

Pase lo que pase de ahora en adelante con la “Unión” Europea, el referéndum británico del pasado 23 de junio marca un antes y un después, no sólo en el Reino Unido, sino también en Europa y en el mundo. Sin embargo, antes de analizar el presente, conviene aclarar ciertos conceptos, que incluso muchos europeos no tienen claros, y mirar un poco hacia atrás.

 

La Unión Europea (UE) nació después de la segunda guerra mundial con la idea de acabar con los frecuentes conflictos entre países vecinos. En los años 50, Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos dan el primer paso de unión económica y política, creando la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Poco después, en 1957, se firma el Tratado de Roma constituyendo así la Comunidad Económica Europea (CEE), también llamada “mercado común”, antecesora de la Unión Europea. El 1 de enero de 1973, Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido se unen a la CEE, aumentando el número de miembros a 9. Hoy, la UE cuenta con 28 países y una lista de países candidatos a formar parte de ella.

 

En cuanto a la Zona Euro, o Eurozona, fue creada en 1999 y, si bien está formada por países europeos, tan sólo lo está por los 19 países que decidieron adoptar el Euro (€) como moneda común y que son Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Portugal.

 

El Reino Unido está conformado por Gran Bretaña, la cual se compone de 3 países (Inglaterra, Gales y Escocia) y de Irlanda del Norte.

 

El pasado 23 de junio, tal y como lo pedían muchos Británicos, se llevó a cabo un referéndum para preguntar si deseaban que Reino Unido se quedase en la Unión Europea, la opción más democrática . Después de campañas a favor del “si”, y otras a favor del “no”, las últimas llevadas por políticos racistas y xenófobos que se aprovechan de las mentes más débiles para infundirles miedo, haciéndoles creer que todos los problemas que sufre el país se deben única y exclusivamente a la inmigración, y que sin inmigrantes, todos esos problemas se arreglarían, los resultados generales dieron ganador al “Brexit” por 51,9%, es decir el deseo de abandonar la Unión Europea, con una participación del 70%. Aparte del hecho de que tampoco hace falta regresar tantos años atrás para encontrar discursos nacionalistas como los pronunciados por Boris Johnson, que llevaron a desastres de los cuales todos tenemos (o tendríamos que tener) conocimiento, más que una fractura de la UE, el resultado pone de relieve una gran fractura dentro de Reino Unido. En efecto, los resultados demuestran que los votantes de Irlanda del Norte, Escocia, Gibraltar, así como de Londres desean seguir formando parte de la Unión Europea. Más allá incluso, se nota una clara división de opinión entre menores y mayores de 50 años, esos últimos a favor del “Brexit”. Así que básicamente, un sector de la población “mayor” ha decidido cerrar sus fronteras a todos, para que no se entre “tan fácilmente” a su país desde luego, pero para que sus jóvenes tampoco lo tengan tan fácil a la hora de salir, privándoles de libertad.

 

Si bien es cierto que algunos – o muchos – aspectos de la Unión Europea son obsoletos, en lugar de huir tal cobardes, ¿por qué no proponer y trabajar duro para llevar a cabo los cambios adecuados para un bien común?

 

¿Qué pasará ahora con el Reino Unido? Realmente, nadie lo sabe pues la UE, al no imaginar que un día esto podría ocurrir, no tiene ningún plan o procedimiento preparado para la salida de uno de sus miembros. Por lo pronto, Irlanda del Norte y Escocia están pidiendo un referéndum, esta vez para decidir sobre su pertenencia a Reino Unido. Aunque ya se había organizado uno en Escocia en el año 2014 y los votantes habían elegido permanecer dentro de Reino Unido, ésta vez, las cosas cambiarían sin duda. Muchas son las preguntas y las dudas: de los inmigrantes europeos en Reino Unido desde luego, pero también de los inmigrantes británicos en el resto de Europa, sean trabajadores o jubilados, de los estudiantes que tienen previsto seguir su formación en otro país,…

 

Evidentemente, poco les ha faltado a otros dirigentes europeos de extrema derecha, como Marine Le Pen (Francia), anualmente invitada al baile de los nazis de Viena, donde baila sin vergüenza con neo-nazis, para hacer declaraciones y pedir el mismo referéndum, infundiendo terror y culpando a los extranjeros de todos los males.

 

 

Aún es pronto para saber o incluso predecir lo que pasará en los meses y años por venir, pero tal y como se han podido apreciar consecuencias económicas y políticas históricas a nivel negativo este fin de semana, las consecuencias sociales, no sólo de Reino Unido, sino de la UE y del mundo, pueden llegar a hacer historia también.

 

A la hora en la que más unidos y solidarios tendríamos que estar, el Reino (ahora también des)Unido, eligen lo contrario y los votantes deciden cerrar sus fronteras, influenciados por políticas nacionalistas extremistas… como si los Británicos nunca hubiesen emigrado (“conquistado”) por el mundo…

 

Escrito por;

Caroline Mervaille

Columnista

www.latribunacolus.com

@latribunacolus