La Europa más inhumana

La Europa más inhumana

 

En los últimos 15 años, más de 2.000.000 de muertos en Irak y Afganistán, más de 50.000.000 de desplazados en el mundo e incontables adultos y niños esclavizados…

Desde el domingo 20 de marzo, todos los refugiados e inmigrantes que intenten entrar a Europa serán automáticamente devueltos a Turquía, país famoso por perseguir y masacrar a Kurdos, y donde ya hay más de 2.500.000 de refugiados. A cambio, Turquía recibe 6.000 millones de Euros, la eliminación de la necesidad de visados para los Turcos a partir de junio (75.000.000 de Turcos podrán circular libremente dentro de la UE sin restricciones) y la aceleración de las negociaciones de adhesión del país a la Unión Europea.

En otras palabras, los 28 miembros de la UE no “pueden” hacerse cargo de tanta gente, pero no supone ningún problema pagar para que otros se queden con el problema. Y me pregunto, ¿cómo puede ser que de repente se acelere el proceso de adhesión de Turquía a la UE? ¿Qué pasa con la falta de libertad de prensa en este país? ¿Qué pasa con ese miedo de tantos a los refugiados porque son musulmanes? Si Turquía, donde el 99 % de la población es musulmana, se queda con el “problema”, ¿ya no importa la religión de sus habitantes? Entonces, ¿por qué si importa en el caso de los Sirios? ¿Y quién ayuda a Grecia, un país con serios problemas económicos aún y al cual la UE estuvo a punto de echar de la moneda común, a gestionar esta difícil tarea?

Por cada refugiado que Turquía reciba de vuelta desde Grecia, otro será enviado desde Turquía a la Unión Europea de forma legal. Uno por otro, un intercambio. Pero esto sólo concierne a los Sirios. Iraquíes, Afganos y Eritreos, quienes viven entre perpetuos conflictos bélicos comparables a los de Siria, no podrán acceder a la lista de espera para ser aceptados en Europa.

Y quien se arriesgue a coger una barca será devuelto y castigado”. Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, explica que "serán devueltos a Turquía y colocados al final de la lista de reasentamiento" ¿Se ha dado cuenta alguien de que estamos tratando con personas y no con mercancía? Esas personas huyen del terrorismo, de las bombas, de lo que tanto nos horroriza cuando pasa más cerca de nuestra casa. Tan solo hacen lo que hicieron miles de Españoles, Franceses, Holandeses, Alemanes, Italianos, y otros Europeos a lo largo de su Historia, plagada de conflictos, guerras y dictaduras… ¿o es que hemos olvidado nuestra Historia y lo que vivieron nuestros padres y abuelos? No creo que hayan pasado tantos años para que lo hayamos olvidado.

De repente, después de varios rechazos a su entrada en la Unión Europea, ésta última declara a Turquía como lugar seguro para los refugiados, aunque según la Convención de Ginebra, ese país no entraría en la definición de “país seguro”. Además, en el artículo de la propia Carta de Derechos Fundamentales de la UE, se estipula que las “expulsiones colectivas están prohibidas” y que “nadie puede ser movido, expulsado o extraditado de un Estado donde existe un serio riesgo de que sea sometido a la pena de muerte, tortura u otro tratamiento o castigo inhumano o degradante”. ¿Conveniente haber declarado a Turquía como “lugar seguro”, verdad?

La mayoría de los refugiados e inmigrantes no tiene la misma religión dirán los escépticos, y podrían infiltrarse terroristas haciéndose pasar por refugiados dirán otros: es cierto, pero ¿acaso no están haciéndolo ya?... y sin necesidad de hacerse pasar por refugiado. Lo hemos visto el 13 de noviembre de 2015 y lo hemos vuelto a ver el 23 de marzo de 2016.

Supongo que muchos estarán de acuerdo en que tiene que haber un límite en el número de acogida de refugiados, sean del país que sean, para evitar el colapso, así como un control de los mismos. Se ha comprobado ya que las tasas migratorias anuales son necesarias, pero ¿realmente España no puede acoger a más de 18 refugiados? Que yo sepa, este país también se queja del abandono de muchos de sus pueblos, del número de casas y pisos vacíos que hay en todo el territorio. Entonces, problema de espacio para realojar no es. Y hablo de España pero en Francia por ejemplo ocurre algo parecido, aunque allí se acogerán a 24.000 refugiados provenientes únicamente de Siria, Irak, Sudán y Eritrea en dos años.

Si bien es cierto que otros países árabes como Arabia Saudí, Qatar y Kuwait ni siquiera aceptaron solicitudes de asilo, ¿no debería Europa ser mejor y hacer un verdadero esfuerzo, aunque sea por la responsabilidad derivada de su participación en lucrativos conflictos en esos países, donde la guerra, la pobreza y la infamia han obligado a estas personas a huir de sus hogares? ¿Cómo explicaremos a las siguientes generaciones el haber decidido dejar a su suerte millones de personas? ¿Cómo nos juzgarán esas siguientes generaciones? ¿A quiénes nos compararán? ¿Cómo nos llamarán? ¿Inhumanos, genocidas, violadores de derechos humanos?

Mientras más de dos millones de refugiados están siendo expulsados y dejados a su triste fortuna, la mayoría de los Europeos calla, más preocupados ahora mismo por saber quien saldrá victorioso de la Eurocopa de fútbol o por averiguar quien ganará el último programa de tele-basura, escandalizándose por la “injusta” acción de un árbitro y, en cambio, sin hacerlo al ver a diario en sus televisores, mientras se atiborran de comida, la vida y las penurias de esas personas hambrientas intentando huir del horror de sus hogares, donde el terrorismo es su pan cotidiano.

 

Y aunque siempre se acabe culpando a los políticos o a los grandes empresarios, los cuales evidentemente tienen una ENORME parte de culpa, no olvidemos que nosotros también la tenemos, al callarnos, al no decir ¡BASTA YA!, al seguir con nuestra vida más o menos confortable como si no pasara nada, al seguir comprando y comprando en un afán de siempre tener más: la blusa de la última temporada, las nuevas zapatillas que anuncia un famosísimo deportista al que no le importa cuantos niños mueren manufacturando el producto que promociona, el teléfono móvil de última generación, el último coche, el último ordenador,…

 

Mientras tanto, los partidos extremistas europeos no dejan de ganar seguidores. Lo hemos comprobado durante las elecciones del año pasado en Francia, y hemos podido ver que algo parecido ha pasado en Alemania el pasado 13 de marzo, donde, en tres de sus länder (regiones), un nuevo partido de extrema derecha, racista y xenófobo, se ha convertido en la alternativa a la actual mayoría de gobierno. El Alternativ für Deutschland (Alternativa para Alemania) ya es segunda fuerza en Sajonia-Anhalt y tercera fuerza en Baden-Württemberg y en Renania-Palatinado. Tal manifestación de un peligroso populismo, vinculado con el FN francés, se debe sin duda a la política de la coalición gubernamental en materia de inmigración, expuesta en unas declaraciones de la Cancillera alemana, quien se mostró dispuesta a acoger a todos quienes llamaran a la puerta de su país. De allí la necesidad de establecer cuotas migratorias anuales, que pueden apaciguar los pensamientos más influenciables, que pueden, en un momento dado, verse convencidos por algunos de que los extranjeros tienen prioridad, más facilidades o que “les roban el trabajo y dinero”.

 

En su diccionario, la Real Academia de la Lengua define el término Humanidad en su punto 5 como “Sensibilidad, compasión de las desgracias de otras personas”. ¿Dónde ha quedado esta definición? Habrá que pensar en borrar este punto…

 

 

 

Escrito por;

Caroline Mervaille

Columnista

www.latribunacolus.com

@latribunacolus

 

Comments

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  • Rosa (Thursday, March 31 16 09:58 am EDT)

    Completamente de acuerdo. Pero también pregunto, porque no se ataja el problema en su raíz? No hay petróleo, gas o sustancia con la que hacer negocio ni Europa ni Estados Unidos? Como siempre, se me
    escapan muchas cosas y lo que me duele es que siempre sufren los mimos. Gracias por el recordatorio.

  • elena (Thursday, March 24 16 05:45 pm EDT)

    Muy buen análisis de la situación actual de los refugiados. Espero que no sea así, pero estoy convencida de que las generaciones futuras se avergonzarán de la falta de compromiso de nuestras
    sociedades